LEGISLACIÓN SOBRE OLORES EN MÉXICO.

Expirado

  En México no existe una norma para evaluar la contaminación por olores. la Ley General de Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente establece que la regulación de la prevención de la contaminación por olores es facultad de la Federación. De acuerdo con dicha ley, la Secretaría de Salud debe estudiar el problema y proveer la vigilancia necesaria para determinar en qué momento se producen daños a la salud de la población por contaminación de olores.

  Las quejas llegan a la Secretaría de Salud a través de las direcciones de ecología de los municipios, de las agencias de protección ambiental de los Estados, o bien, a través de las oficinas correspondientes de la Profepa (Procuraduría Federal de Protección al Ambiente). A modo de ejemplo, el 3. 5% del total de denuncias recibidas en los años 2005/2006 durante los cuatro años de gestión de la Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial (PAOT) del Distrito Federal han estado relacionadas con la contaminación ambiental provocada por emisiones de olores asociadas a distintas fuentes.

  A este respecto, se muestra aquí un estudio interesante realizado por la Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial (PAOT) del Distrito Federal, que pretende ser una aproximación para estudiar la Viabilidad de una Norma Ambiental para el Distrito Federal en Materia de Emisiones Contaminantes de Olores.

Algunos apuntes sobre la legislación de olores en México


El articulo 4° de la constitución de México, señala en su párrafo cuarto que: ”Toda persona tiene derecho a un medio ambiente adecuado para su desarrollo y bienestar”.

Por otra parte, la Ley General del Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente (LGEEPA) señala, en su artículo 5°, como facultades de la Federación la regulación de la prevención de la contaminación ambiental originada, entre otras cosas, por olores perjudiciales para el equilibrio ecológico y el ambiente.

En el articulo 7° de esta ley, se indica que corresponde a los Estados, la prevención y el control de la contaminación generada por la emisión olores perjudiciales al equilibrio ecológico o al ambiente, proveniente de fuentes fijas que funcionen como establecimientos industriales, y, en su caso, fuentes móviles que no sean de competencia Federal.

A un nivel más particular, el artículo 151 de la Ley Ambiental del DF establece que: “Quedan prohibidas las emisiones de ruido, vibraciones, energía térmica, lumínica, gases, olores y vapores, así como la contaminación visual que rebasen las normas oficiales mexicanas y las normas ambientales para el Distrito Federal correspondientes (…) Los propietarios de fuentes que generen cualquiera de estos contaminantes, están obligados a instalar mecanismos para recuperación y disminución de vapores, olores, ruido, energía y gases o a retirar los elementos que generan contaminación visual”.