Dos nuevas guías sobre la gestión del olor en Victoria (Australia)

epa victoria guidances    La Autoridad de Protección del Medio Ambiente de Victoria (EPA Victoria) ha lanzado dos nuevas publicaciones en el marco de la Ley de Protección del Medio Ambiente de 2017 que entraron en vigor este 1 de julio de 2021.

   La primera guía trata del diseño y el mantenimiento de los biofiltros y lleva el título de EPA Publication 1880: Biofilter design and maintenance. Esta guía proporciona información para la industria, técnicos de medio ambiente y consultores sobre cómo se pueden construir y operar los biofiltros. La segunda guía proporciona tres metodologías para llevar a cabo inspecciones de campo. La EPA Publication 1881: Guidance for Field Odour Surveillance (Guía para la vigilancia del olor en campo) proporciona un enfoque recomendado para llevar a cabo el seguimiento del olor con el fin de evaluar el alcance, la fuente y la frecuencia de las emisiones de olor.

   La guía 1880 sobre biofiltración trata no sólo de las operaciones típicas de los biofiltros, sino también de los problemas operativos y de cómo evaluar el rendimiento de los mismos. Este documento incluye parámetros de diseño y gestión importantes en el funcionamiento del biofiltro y rangos operativos típicos para parámetros clave como la temperatura, la humedad y la presión.

   En cuanto a la publicación 1881 sobre inspecciones de campo, los métodos propuestos en la guía tienen cierta relación con los propuestos en la Norma EN 16841, pero quizá el foco está aquí puesto más en proporcionar herramientas para que funcionarios de medio ambiente puedan evaluar el impacto por olor de una actividad. No obstante, esta guía también es de utilidad para solicitantes de Autorizaciones Ambientales, para ayuntamientos, para profesionales de planificación urbanística y para consultores.

   Esta guía incorpora métodos de vigilancia de olores, incluyendo encuestas de área, encuestas en línea (o transectos) y perfilado de plumas. Además, proporciona instrucciones para la recogida de pruebas cuando se realizan observaciones de olor. Por último, este documento permite que los datos recogidos mediante estos tres métodos se utilicen como parte de una evaluación global del riesgo por olores.

 


  Si le ha interesado la noticia, probablemente le interesen los siguientes artículos: